Ubicación

Aguada Guzmán y sus alrededores está ubicada en una vasta región (3200 km2) del Departamento El Cuy de la Provincia de Río Negro (República Argentina). Se ubicó al Departamento mencionado en el lugar 15º del ranking de pobreza rural de departamentos[1]. Los parajes principales son Aguada Guzmán y Naupa Huén. En el área habitan alrededor de 300 familias.

Caracterización de la zona

La zona reviste las siguientes características generales:

a) Ecológicas.

Es una meseta árida, con precipitaciones entre 100 y 250 mm, con un clima templado frío, vientos muy fuertes y persistentes; el tipo de vegetación dominante es la estepa arbustiva y herbácea: arbustos achaparrados de menos de un metro de altura, asociados con gramíneas y plantas herbáceas con baja producción de materia seca (forraje) lo que determina baja receptividad animal; los suelos están escasamente desarrollados y son lábiles, con su superficie parcialmente desnuda (la cobertura vegetal no supera el 50 %).

Existe un apreciable deterioro del principal recurso, el pastizal natural, debido al excesivo pastoreo y pisoteo y debido además probablemente al pastoreo selectivo de las actuales especies ganaderas. A esto, se agrega la tala de arbustos y árboles para leña; esto ha afectado la economía del agua y agravado las condiciones de aridez y junto a otros factores ambientales, provocaron un fuerte estrés sobre el pastizal y su actual deterioro.

b) Económicas.

Los hábitos de producción y sistemas de producción ganaderos son extensivos o muy extensivos; las majadas son pequeñas, de 330 animales en promedio, en su mayoría de ovejas y en menor medida de cabras. Existe una escasa diversificación productiva, lo que determina un monocultivo; los predios son de propiedad fiscal de 2.000 hectáreas en promedio y con escaso o nulo aparcelamiento[2].

La región esta bastante aislada de los centros urbanos e industriales que están a 200 km en promedio (comunicaciones dificultosas); la capacidad de financiación es baja y la comercialización de los productos es en bruto (sin valor agregado). La comercialización de los productos y la provisión de mercaderías se realizaba antes de la formación de las cooperativas con acopiadores locales ("bolicheros") en su gran mayoría.

Acerca de la situación económica de los pobladores: la mayoría de los pobladores no recibía salario fijo ni mínimo. Sus ingresos se componían principalmente de la venta de lana; cada poblador obtiene en años buenos 1000 Kg de lana. Los costos de producción eran elevados: medicamentos veterinarios y esquila. Otros ingresos provenían de la venta de animales (cabritos y corderos) y de tareas extraprediales ("changas") como la extracción de leña, labores domésticas, esquila, cuidado de animales, etc.. Su producto comercial principal, la lana (del tipo Merino fino a mediano) ha sufrido un importante deterioro a nivel internacional caracterizada por la disminución del precio, con recuperaciones temporarias.

c) Socio-culturales.

Numerosas actividades se desarrollan en las localidades de Aguada Guzmán y Naupa Huén. Son aldeas escolares donde funcionan escuelas de nivel primario. En el caso de Naupa Huén la escuela cuenta con albergue.

Junto a ellas se asientan familias cuyos hijos concurren a las mismas. Además existen salas sanitarias, salones comunitarios, capillas Católicas y templos Pentecostales. En Aguada Guzmán existe además una estafeta postal, el galpón y la proveeduría de la Cooperativa, más un surtidor en desuso. El pueblo de Naupa Huén posee además un puesto policial y esta junto al Río Limay, del cual no existe aprovechamiento.

Las viviendas de los pobladores de las localidades, así como las del campo, están construidas de adobe en su mayoría y cuentan con pocas habitaciones para un grupo familiar numeroso de 5 miembros en promedio. El nivel educativo es bajo: se cuenta sólo con educación formal básica (nivel primario) en los pueblos con un importante nivel de deserción escolar y sólo el 50 % de los adultos sabe leer y escribir. Es una región propulsora de emigraciones a los centros urbanos, sobre todo de población joven. La pirámide poblacional es la de una doble pirámide invertida.

Desde el punto de vista político, los pueblos cuentan con Comisiones de Fomento; sus autoridades son nombradas por el Gobernador de la Provincia y su circunscripción se limita al ejido del pueblo. Existe un marcado abandono de la región por parte de las autoridades gubernamentales.

Mapa de Río Negro

Historia de la Sustentabilidad

En el norte de la Patagonia, provincias de Río Negro y Neuquén, existen Cooperativas laneras, que se formaron con el objetivo principal de mejorar la comercialización de la lana de sus socios y la provisión de insumos.

En Aguada Guzmán, el día 6 de julio de 1989 fue fundada la "COOPERATIVA DE TRANSFORMACIÓN Y COMERCIALIZACIÓN AGROPECUARIA, VIVIENDA Y CRÉDITO AGUADA GUZMÁN LTDA." con matrícula Nº 12.430. Se realizó una Asamblea constitutiva y fue electo un Consejo de Administración constituido por siete miembros y la nómina de socios fue de catorce productores.

Hacía varios años que venía gestándose. Desde el año 1987 el Grupo voluntario San Francisco Javier de estudiantes de la Universidad Católica de Córdoba comenzó a recorrer la zona y a visitar sus pobladores

Los objetivos de este grupo eran la Evangelización y la Promoción Humana, entendiendo a ambas como dos acciones que se desarrollan simultáneamente y que permiten alcanzar mejores condiciones de vida. Así se buscaba a través de una acción integral y perdurable en el tiempo, el desarrollo total, individual y comunitario. El Director del Grupo de estudiantes, un Sacerdote Jesuita, venía trabajando ya desde principios de la década del ‘70 en la provincia y promoviendo y apoyando Cooperativas. Su política consistía en resolver las necesidades mas sentidas y mediatas para luego resolver las necesidades mas reales. Las actividades de este Grupo eran posibles sobretodo gracias a financiación externa (donaciones).

El Padre Párroco desde el año 1984 y el Grupo voluntario de estudiantes y su Director desde el año 1987 fueron conversando con los pobladores de la zona sobre los beneficios que obtendrían al organizarse de alguna manera y en particular en una Cooperativa, a los fines de poder resolver los graves problemas existentes. Se convocó en enero de 1988 a algunos productores a una reunión pro-cooperativa. Si bien mostraron entusiasmo y propusieron reunirse de nuevo, no lo lograron. Posteriormente para la zafra 88-89 se asociaron a la Cooperativa de un pueblo vecino. Esta experiencia fue negativa pues tuvieron problemas de acopio de la lana, atrasó en los pagos de la lana entregada e incumplimiento en la entrega de los créditos que se ofrecieron. Esto incentivó aun mas la formación de su propia Cooperativa.

Con apoyo del Grupo en enero de 1989 se formó en Aguada Guzmán la Comisión Pro-cooperativa y finalmente en invierno los pobladores realizaron la Asamblea Constitutiva.

Esta Cooperativa fue capitalizada por medio de donaciones y subsidios no retornables, obtenidos por la mediación del Grupo y su Director. Existía un galpón de grandes dimensiones, propiedad de la provincia, el cual fue cedido por ésta a la Cooperativa. Subsidios otorgados por la Fundación Antorchas y la Agencias de financiación internacional Misereor permitieron la compra de una máquina enfardadora, una báscula, lienzos e insumos para poner en funcionamiento la proveeduría; el otorgamiento créditos para cancelar deudas con los comerciantes de la zona ("bolicheros") y la compra de un local para la proveeduría. Por último, un subsidio, retornable en un 33% a la comunidad, posibilitó la compra de un vehículo para el traslado de lana e insumos. Estas donaciones y subsidios totalizaron aproximadamente 20.000 $.

En la zafra 89-90 juntaron 5.200 kg de lana y fueron vendidos en forma directa a la Asociación de Cooperativas Argentinas (A.C.A.). El número de socios era de 40 de los cuales 25 habían aportado su lana. Para la siguiente zafra (90-91) se juntaron 17.000 kg. y se realizó la misma venta que el año anterior. Se obtuvo un precio por kilo que duplicaba el que pagaban los "bolicheros". Los socios ascendían a 70 y la proveeduría vendía comestibles varios con un pequeño margen de ganancias.

El 25 de Mayo del año 1991 se realizó la primera Asamblea General con la asistencia de numerosos socios y la presencia de un Contador y sus asesores. Se dio lectura a la Memoria y Balance y se informó sobre la venta de la lana y de futuros emprendimientos.

En las siguientes zafras se juntaron entre 50.000 y 80.000 kg de lana respectivamente; también se vendieron al A.C.A. y los socios ya eran 80. El gran volumen operado dificultaba el acopio y su acondicionamiento, para lo cual se tomaron medidas organizativas y se fijó un tope de socios. En la Asamblea del año 1993 se renovó el Consejo de Administración sin mayores cambios.

Proyectos históricos

El primer objetivo de la cooperativa fue la comercialización de la lana y la provisión de mercaderías a sus socios, con la finalidad de quebrar la dependencia de los productores con los acopiadores locales. Un gran paso habían dado los productores: mejorar los canales de comercialización.

A continuación siguieron cambios y transformaciones productivas. En el marco del Desarrollo Agropecuario Sustentable en zonas marginales rurales, la Cooperativa actuó en cuatro líneas fundamentales: introducción de alternativas de producción, posesión de la propiedad de las tierras, otorgamiento de créditos rotativos y mejoramiento de la producción más importante (ovinos).

Para ello fue incorporada otra organización de la Universidad: el Plan Camélidos Argentinos Domésticos (PLANCAD) y su Laboratorio de Fibras Animales de la Cátedra de Zootecnia II de la Facultad de Ciencias Agropecuarias .

Cada uno de los participantes desempeña un rol diferente pero todos coordinados. La Cooperativa era la institución mejor organizada y constituida como tal. El Grupo de estudiantes tenía un contacto directo y frecuente con los pobladores, basado en relaciones de amistad y confianza, además de contar con la buena aceptación de los mismos; el Grupo voluntario de estudiantes lo hacia todos los años durante todo el mes de enero y su Director acompañado con algunos estudiantes además comenzó a visitar la zona con frecuencia durante todo el año (al principio una vez y con el correr de los años hasta cuatro veces). Y por último se contaba con un equipo técnico (PLANCAD), generador de tecnología y con información y experiencia en la materia, para el asesoramiento puntual y apoyo en la ejecución de las actividades a desarrollarse.

La metodología general de trabajo fue establecida por los participantes sobre la base de los postulados de la Investigación Adaptativa u Operativa. Esta consistía, una vez identificados los problemas, en planificar estrategias y actividades conjuntas a partir de la información disponible; implementar su ejecución en proyectos pilotos o modelos y paralelamente tomar y procesar información acabada de los diferentes aspectos de la problemática en cuestión. Y luego de evaluaciones y ajustes parciales se llegaría a la fase de evaluación final del Proyecto en cuestión y a la toma de decisiones sobre la continuidad de las estrategias y actividades.

Proyecto Camélidos domésticos (Llamas).

En la búsqueda de alternativas productivas, a raíz de la introducción de Llamas a una provincia vecina (Neuquén) los productores y el grupo de estudiantes en el transcurso de 1990 consultaron sobre el tema al PLANCAD que participaba en dicho emprendimiento en aquella provincia. En base a la experiencia de la introducción a esa provincia y a la información bibliográfica consideraron la posibilidad de introducirlas a la zona de Aguada Guzmán.

Una vez que consideraron y analizaron las características de la propuesta (características de la región, de los productores y participantes) elaboraron un ante-proyecto, el cual definía las características del emprendimiento, los participantes y los recursos humanos, materiales y económicos necesarios para su implementación. Ninguno de los participantes contaba con recursos económicos necesarios, por lo que elaboraron solicitudes de fondos basados en un presupuesto de 12.000 pesos.

El emprendimiento lo denominaron "Proyecto de Introducción de Camélidos Sudamericanos Domésticos a la Provincia de Río Negro" y su objetivo era el de ofrecer a los socios de la Cooperativa una alternativa ganadera complementaria a las tradicionales. Su ejecución la planificaron en tres etapas y en el año 1996 desarrollaban la segunda.

La primera etapa (primer año) consistió en la introducción y adaptación de los animales; la segunda (cuatro años) en la organización del sistema y la tercera (sexto año) en la evaluación del proyecto y la entrega del sistema organizado. Varias agencias de financiación nacionales e internacionales fueron contactadas y para fines del año 1991 del Obispado de Würzburg (Alemania) obtuvieron los recursos económicos.

Obtenidos los recursos, pusieron en marcha la primera etapa. Esta fue ejecutada por el Director del Grupo de estudiantes conjuntamente con el PLANCAD. Acordaron y establecieron el programa sanitario para los animales con la autoridades nacionales (SENASA), debido a que la región de destino (entre el Río Colorado y paralelo 42º) es una zona "buffer" dentro del programa nacional de lucha contra la aftosa. Dicho programa consistió en iniciar la cuarentena en origen y realizar un primer muestreo de sangre y posteriormente completar la cuarentena y un segundo muestreo antes de entrar a la región.

Los animales fueron seleccionados y adquiridos en el altiplano jujeño (Puna) a un productor vinculado con el PLANCAD. De los 62 animales, 3 eran machos y 59 eran hembras (juveniles).

Iniciaron la cuarentena acordada y un tratamiento anti-estrés de los animales. Una vez que los primeros análisis resultaron negativos trasladaron los animales en camión hasta un campo de la Universidad Católica en los alrededores de la Ciudad de Córdoba (Prov. de Córdoba). Allí los animales completaron la cuarentena y el tratamiento anti-estrés, y fueron trasladados en camión hasta la región de destino (área de estudio) a fines de mayo de 1992. Desde ese momento los animales iniciaron en el campo de un socio de la cooperativa un primer período de adaptación (evolución posterior al traslado y adaptación a las nuevas condiciones ecológicas).

Una vez completado este período al siguiente verano y habiendo sido servidas las hembras por los machos y muerto cuatro animales, completaron los pasos planificados para esta primera etapa en conjunto con los directivos de la Cooperativa. Establecieron el plan de manejo de los animales basado en el "Heifer Project Scheme". Este consistió en la entrega de un grupo de animales a productores interesados y el compromiso de los mismos en devolver igual tipo y número de animales en sucesivas pariciones. Ésto posibilitaría formar nuevas tropas para otros socios y organizar un sistema piramidal con los mejores animales agrupados en un núcleo de mejoramiento, propiedad de la Cooperativa. Finalmente eligieron tres productores socios de la Cooperativa cuyos campos tenían diferentes características ecológicas y realizaron la distribución de los animales.

La segunda etapa, (en ejecución) consistía en organizar la entrega y devolución de animales, selección de los nuevos productores beneficiados y el armado de un núcleo o plantel. La poblacion de animales tendria un crecimiento tal que cada dos generaciones (dos años) la población general se duplicaría y la población de vientres (hembras) cada cuatro. Esto permitía que para fines de 1993 se beneficiaría otro productor con una cuarta tropa de animales. Y de ahí en más, en forma geométrica, otros productores lo harían.

Además esta etapa consistía en la toma de información, su posterior procesamiento y elaboración de informes parciales: ésto formaría parte de la selección de los animales y del control de la evolución de la calidad y cantidad de los productos obtenidos; finalmente implicaba la puesta en marcha del procesamiento de la fibra y tareas de capacitación en el manejo, procesamiento y comercialización de los animales y sus productos. Estas actividades fueron asignadas a los respectivos participantes del Proyecto y para ello se recurriría a nuevos subsidios externos.

Por último, la tercera etapa consistiría en la evaluación final del proyecto como una alternativa ganadera para la región que cumpla con los objetivos establecidos y mencionados; la redacción de los respectivos informes finales y divulgación de los resultados; la transferencia del sistema organizado a la cooperativa y nuevos acuerdos para el desarrollo del actual proyecto.

Con respecto a la marcha del proyecto, dos artículos periodísticos reflejan en general las características de éste y sus implicancias (Diario La Mañana del Sur, Neuquén, días 28/05 y 07/06 - 1996). En ellos el editor entrevista al presidente de la Cooperativa y describe la introducción y adaptación de las Llamas a la región; Además hace hincapié en las características de estos animales como alternativa ganadera y el ser un factor determinante para frenar la desertificación.

Simultáneamente y con posterioridad, fueron surgiendo y detectándose nuevos problemas y necesidades. La Cooperativa y sus asesores (Director del grupo voluntario de estudiantes y PLANCAD) los canalizaron en distintos proyectos y actividades complementarios al proyecto Camélidos domésticos (Llamas).

Proyecto de Mensura de Tierras.

Por lo menos un 80% de las tierras de la zona de estudio y casi la totalidad de las tierras de los socios eran de propiedad fiscal y los productores en su mayoría tenían sus delimitaciones hechas y pagaban anualmente un derecho de uso de la tierra ("pastaje"). El resto de ellas solo han sido mensuradas o en algunos casos también ha sido otorgado el título de propiedad. Los ocupantes ("fiscaleros") se encontraban en una situación en la que sólo pueden tasar sus tierras por las mejoras realizadas. A esto se suma las dificultades legales y administrativas para la realización de cualquier operación y la imposibilidad de contar con un bien patrimonial.

Por ello la Cooperativa y sus asesores comenzaron a organizar desde el año 1990 un primer plan de mensura de campos y buscaron sus financiaciones, dado que los "fiscaleros" no poseían la importante suma de dinero para pagarla. Estas tareas demandaron cierto tiempo debido a su complejidad y otras prioridades (Proyecto Camélidos). Este plan contaba con grupos de campos fiscales colindantes y con la aprobación de la oficina regional de tierras. Armaron un paquete de 40 productores y entre fines de 1995 y principios de 1996 se mensuraron aproximadamente 100.000 hectáreas de campo. Los productores pagaron las dos terceras partes del costo de mensura y con financiación externa cubrieron la restante parte (12.500 pesos).

Una vez aprobadas las mensuras por la oficina de tierras, se iniciaron las gestiones para la adquisición del título de propiedad. Finalizado ésto y en base a la evaluación del desarrollo del primer plan se armarían nuevos planes.

Con respecto al desarrollo de este proyecto, un artículo periodístico refleja en general las características del mismo y sus implicancias (Diario La Mañana del Sur, Neuquén, día 28/05/96). El editor resalta las dimensiones del emprendimiento, el origen de los fondos y el importante aporte realizado por los productores, además de describir el desarrollo de las actividades del proyecto

Plan de Créditos Rotativos Rurales.

Con el objetivo de posibilitar cambios en la producción agropecuaria, formaron con financiación externa en julio de 1992 un fondo para que la cooperativa otorgase créditos destinados al mejoramiento de la producción. Más específicamente para facilidades ("mejoras") de los establecimientos, como aguadas y alambrados perimetrales y/o divisorios. Establecieron los montos, plazos de devolución, requisitos y prioridades de los créditos. Una vez devueltos, la Cooperativa otorgaría nuevamente a otros socios interesados.

En enero de 1993 ya contaba la Cooperativa con los fondos y se recibió los pedidos por escrito de los socios interesados. En una reunión entre los miembros del Consejo de Administración y los asesores se resolvió otorgar 19 créditos por un monto total de 7.000 pesos, a devolver en un plazo máximo de dos años.

En 1995 habiendo devuelto los productores a la Cooperativa la totalidad de los créditos, ésta repartió un segundo grupo de créditos a nuevos socios. Se analizaba además la integración de nuevos recursos económicos al fondo rotativo.

Proyecto de Mejoramiento de la Majada Ovina.

En una charla en la cátedra de Zootecnia II entre miembros del Consejo de Administración de la Cooperativa y del PLANCAD, durante una visita a Córdoba con motivo de un curso de capacitación en cooperativismo, surgió la problemática de los carneros (machos reproductores). Los productores no disponían de reproductores (carneros), de diferente sangre, para servir sus majadas y/o disponían de reproductores de mala calidad.

A lo anteriormente mencionado, se sumaba que se debía mejorar la producción por animal; para de esta manera poder pensar en disminuir la cantidad de animales por campo (carga animal) y sin afectar la productividad del mismo (ej. Kilogramos de lana por hectaria de superficie de campo). Esto bajo el supuesto de que dicha disminución influiría en un menor impacto en el ambiente debido al menor pisoteo de los animales. El incremento esperado en la producción por animal de lana sería de 1,5% anual para un productor que incorporase carneros mejorados provenientes del plantel

Por consiguiente, estudiaron la manera de solucionar dicha situación mediante estrategias a corto plazo, pero también de largo plazo. Así elaboraron una propuesta que consistía en un proyecto a financiar entre aportes externos y de los propios productores, a desarrollarse en dos líneas de acción, vinculadas entre sí: la primera, en el corto plazo, se trataba de la compra de lotes de carneros de majada general para repartir entre los socios más necesitados. A cambio se comprometían a pagarlos con borregas (hembras juveniles) para poner en marcha la segunda línea de acción. Esta comprendía la formación de una maja núcleo o plantel de mejoramiento genético constituido por borregas (hembras juveniles). Esta majada sería servido por reproductores (carneros) de cabaña, para la obtención de reproductores mejorados destinados a las majadas de los socios. Con la inversión se preveía armar un primer plantel de 225 animales.

Este plantel produciría 45 carneros anualmente al cabo de tres a cuatro años y serían entregados a los socios a cambio de animales o su equivalente en plata (2 o 3 hembras juveniles). Sin embargo esto solo cubriría el 20% de una demanda futura de carneros por parte de los socios. Por otro lado con la producción de lana, carneros y animales de descarte del plantel se preveía solventar los gastos de pastaje, sanidad y manejo del mismo. La posibilidad de crecimiento del plantel estaría dada sólo por mayores inversiones: ya sea para incorporar mas vientres al plantel o para realizar una inversión en un campo propio y así retener los animales que en principio irían para gastos de pastaje. Además, al no existir experiencias similares en la región y con la amplia fluctuación en la productividad de las majadas de la zona, la meta de 45 carneros al año podría no cumplirse. En un futuro se debería pensar en incorporar nuevo material genético.

En el año 1993 consiguieron la financiación del proyecto (10.000 pesos) y se puso en marcha las dos líneas de acción: por un lado la compra de los lotes de carneros de majada y de cabaña en el sur de la provincia y por otro el armado y ubicación del plantel de madres.

Paralelamente a esta acción toda esta acción organizada, el grupo de voluntarios acompaña y asesora constantemente a la Cooperativa[3] y además desarrolla proyectos no vinculados a esta institución, lo que posibilita que los pobladores no miembros de la cooperativa puedan también beneficiarse con acciones tendientes a la mejora de su calidad de vida.

Los proyectos del grupo de voluntarios, han sido financiados por donaciones particulares, Caritas Diocesana del Obispado del Alto Valle de Río Negro y la Universidad Católica de Córdoba. En la actualidad, la marcha de los proyectos está sujeta al advenimiento de fondos que permitan su desarrollo.

Ellos han sido históricamente:

  • HUERTAS: que busca capacitar en el desarrollo de una alternativa en la alimentación (que está basada generalmente en carne). Así, el grupo de voluntarios ha elaborando un folleto, en la medida de lo posible ha entregado semillas y ha concientizando a la gente de las ventajas de tener una huerta.
  • LENTES: durante tres años consecutivos, de manera voluntaria ha viajado el equipo del Doctor Urrets Zavalía (Clínica Reina Fabiola) a Aguada Guzmán, atendiendo a más de 200 personas que tenían problemas en la visión. Para aquellas personas que les receta lentes, el grupo misionero organiza algún tipo de recaudación de dinero que destinaba para la compra de los lentes. Este año el equipo ha vuelto a viajar para Semana Santa.
  • ALFABETIZACIÓN: la mitad de las personas adultas no saben leer ni escribir. Por eso, el grupo ha intentado llevar a cabo un proyecto de alfabetización. El interés partió de varios pobladores en dónde advertían la necesidad de leer y escribir. Se buscaron varios métodos y se llegó a la conclusión que el más pertinente para aplicarlo a la realidad del sur, es el método de Pablo Freire. La dificultad que afronta el grupo es el escaso tiempo que se trabajo con ellos y la no continuidad del trabajo durante el año.
  • AGUAS: este proyecto se aplica directamente a los pobladores de la zona rural, ya que los parajes de Aguada Guzmán y Naupa Huen, cuentan con distribución de red domiciliaria. En el año 1995 se efectuó la primera instalación de aguas que consistió en la colocación de una bomba, cañerías y tanque. En la actualidad se han hecho alrededor de 35 instalaciones. Mejorar la extracción del agua, tenerla más cerca de la vivienda y poder distribuirla adecuadamente (dentro de la cocina, huertas, etc.) son objetivos de este proyecto, al igual que nuevas instalaciones.
  • PANELES SOLARES: en el año 1996, se llevó a cabo la instalación de dos equipos de paneles solares. El objetivo de este proyecto es tener la posibilidad de contar una fuente de energía alternativa, distinta a las acostumbradas por ellos (faroles, candiles, velas). Existen 5 familias más que tienen estas instalaciones, adquiridas por sus propios medios, ya que han comprendido la importancia de tener una fuente alternativa de energía.

El Marucho

Junto al camino de Barda Colorada y a una legua escasa de Aguada Guzmán, se encuentra una pequeña capilla donde descansan los restos de "El Maruchito" considerado "protector de los caminos y de los derechos de los niños".
El lugar está cubierto de placas, testimonios y otros elementos que son muestra de la fe y devoción popula
r.

¿Quién fue el marucho?

Se llamaba Pedro Farías. Era un peoncito de corta edad (12 años) que trabajaba de "marucho", una de las pocas ocupaciones para los campesinos menores.

Andaba en tropas de carro (unión de diversos mercachifles), que recorrían el Territorio de Río Negro, hasta General Roca y Neuquén. Dentro de la tropa, el niño se ocupaba del arreo de las mulas, de juntar leña para preparar el fuego durante los altos de la huella, y de ayudar en diversos trabajos.

¿Cuál fue su historia?

Muchas son las versiones en relación con las circunstancias, sin duda injustas, de la muerte de "el marucho", que han hecho que el amor y la veneración estuvieran siempre presentes.

El relato más conocido ubica la historia en el verano de 1919, en el dobladero de los carros del paraje Barda Colorada (entre Cerro Policía y Aguada Guzmán) lugar en el que la tropa se detuvo, agobiada por el calor.

El Marucho, después del almuerzo, tras terminar sus tareas y asegurarse que los hombres se retiraban a descansar, se dispuso a tocar la guitarra, lo cual le había sido prohibido. Inocente aún, Pedro Farías, que nunca había tenido un juguete, disfrutaba el sonido del instrumento.

Pero Onofre Parada, el capataz de la tropa, descubrió la travesura del niño y sin pensarlo tomó un cuchillo y lo apuñaló. El marucho cayó desmayado, abrazando la guitarra.

Los peones no ocultaron su enojo por la mala acción del capataz. Llevaron al peoncito hasta el rancho de una famosa curandera chilena de Aguada Guzmán, doña Catalina Rieuser. Pero, a pesar de los esfuerzos, el Marucho murió.

Le dieron sepultura junto al camino, en Barda Colorada. Finalmente, en el año 1924 colocaron sus restos bajo una capillita de adobe construida por los vecinos del lugar.

Desde entonces, su tumba es venerada por los lugareños, convirtiéndose en un sitio de parada obligada, donde se depositan ofrendas, se realizan plegarias y pedidos de buen viaje.

La mayoría de quienes se acercan a su tumba, están viendo en el Maruchito Pedro Farías a todos aquellos niños de las zonas rurales que sufren, que no pueden ir a una escuela, que no saben lo que es la alegría de tener un juguete en sus manos.


[1] El ranking está confeccionado en base a los índices de N.B.I. (Necesidades Básicas Insatisfechas) y de mortalidad infantil y considera hasta el puesto 60º, como Dptos. de extrema pobreza. Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA). Informe Nº 0323-AR (Diciembre,1991).

[2] División en potreros o "apotreramiento".

[3] Asesoramiento contable, económico y social.